En la era de la inmediatez, la arquitectura se enfrenta a un flujo de información que simplifica y estetiza lo real. Este proyecto analiza cómo la hegemonía de la imagen (el render y la difusión digital) ha sustituido la experiencia espacial por el espectáculo visual, convirtiendo la tradición en un repertorio de consumo y la identidad territorial en una escenografía teatralizada.
El trabajo explora la deriva de tipologías como el caserío, que al reproducirse sin comprender su lógica funcional, se transforman en mascaradas contemporáneas.
Una reflexión sobre la necesidad de generar arraigo y sentido más allá de la representación, rompiendo el ciclo de distorsión que vacía nuestra identidad colectiva.
Colaboración - EleArkitektura